El Cádiz CF encara un sprint final más tenso que nunca, con solo cuatro puntos por encima del descenso y una mini-liga que podría decidir su futuro en Segunda. El mensaje de Sergio González es claro: resetear mentalidades y pelear cada minuto para asegurar la permanencia.
El Cádiz y su lucha en la mini-liga final para evitar el descenso
Las ocho jornadas restantes de Segunda División se presentan como una auténtica guerra de nervios. Sergio González ha definido este último tramo del campeonato como una “mini Liga” que comienza en la jornada 35 y se extiende hasta la 42, en la que el Cádiz solo puede permitirse fallar una vez, como mucho. Tras la derrota contra el Andorra, el técnico insiste en que buscar excusas no sirve, que el equipo debe resetearse y “morir en el campo” para mantener o incluso ampliar la ventaja actual sobre la zona crítica.
En estos momentos, el Cádiz CF ocupa la posición con 38 puntos, en un paquete comprimido con rivales directos que van desde el Real Valladolid (40 puntos) hasta la Cultural Leonesa (32). En medio aparecen Real Sociedad B, Leganés, Real Zaragoza, Huesca y Mirandés, todos metidos en una pelea cerrada con apenas diez puntos de diferencia.
El calendario aprieta con choques muy importantes: en la jornada 36 visita al Real Sporting, luego recibe a Las Palmas y viaja a León para enfrentarse a la Cultural Leonesa. Más adelante tendrá un duelo clave en Carranza contra el Leganés y cerrará la temporada fuera ante el Racing. Además, varios de los rivales se cruzan entre sí, lo que puede alterar más la clasificación.
La hoja de ruta está clara: si el Cádiz logra sumar dos o tres victorias en estas siete fechas, podrá respirar dentro de los parámetros habituales de salvación entre 44 y 47 puntos. Si no, dependerá de que esta edición de Segunda baje considerablemente la cifra necesaria para evitar el descenso, algo poco habitual en la categoría.
